La tasación para divorcio es el informe técnico que determina el valor real y actualizado de un inmueble cuando una pareja se separa o se divorcia, y resulta clave para tomar decisiones legales y patrimoniales con seguridad jurídica. Este tipo de tasación se aplica a todo tipo de inmuebles, como viviendas, locales comerciales, oficinas, naves industriales, terrenos o cualquier otro bien inmobiliario incluido en el reparto.
Su realización es especialmente relevante en procedimientos como la extinción de condominio, la liquidación de la sociedad de gananciales, la venta de bienes comunes o en divorcios contenciosos, cuando existe desacuerdo entre las partes y es necesario fijar un valor objetivo, justificado y defendible ante un juzgado.
Contar con una tasación profesional permite evitar conflictos, facilitar acuerdos equitativos y acreditar el valor del inmueble ante juzgados, notarios y entidades financieras, especialmente cuando existen hipotecas, cargas registrales o procedimientos judiciales en curso, aportando una base técnica sólida para el reparto patrimonial.
En esta guía actualizada a 2026, te explicamos cuándo es necesaria una tasación para divorcio, qué tipo de informe conviene en cada caso, cuánto cuesta y cómo solicitarla con plenas garantías legales en toda España.

¿Qué es una tasación para divorcio y para qué sirve?
La tasación para divorcio es una valoración técnica e imparcial que determina el valor de mercado de un inmueble en el contexto de una separación o divorcio, con el objetivo de repartir correctamente el patrimonio común entre las partes.
A diferencia de una tasación genérica, este informe pericial para acreditar el valor se utiliza en procesos legales y patrimoniales, por lo que debe estar bien fundamentado y adaptado a la finalidad concreta del divorcio.
Su principal función es fijar un valor objetivo y defendible cuando los cónyuges deben tomar decisiones como:
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adjudicar un inmueble a uno de ellos,
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vender el bien y repartir el importe,
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compensar económicamente a una de las partes,
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o justificar el valor ante un juzgado, notario o entidad financiera.
La tasación para divorcio puede aplicarse a todo tipo de inmuebles, no solo viviendas, sino también locales comerciales, oficinas, naves industriales, terrenos o fincas, siempre que formen parte del patrimonio común. Contar con este informe reduce conflictos, agiliza acuerdos y aporta seguridad jurídica en un momento especialmente sensible desde el punto de vista económico y personal.
¿En qué casos es necesaria una tasación para divorcio?
La tasación para divorcio es necesaria siempre que exista un inmueble en común y deba determinarse su valor para realizar un reparto patrimonial justo entre las partes. Este informe resulta especialmente relevante cuando no hay acuerdo previo o cuando el valor del bien tiene consecuencias económicas, fiscales o legales. A continuación, se detallan los casos más habituales en los que conviene disponer de una tasación profesional.

Extinción de condominio en divorcio
Cuando uno de los cónyuges desea quedarse con el inmueble y compensar económicamente al otro, es imprescindible fijar un valor objetivo de mercado. La tasación permite calcular con precisión la cantidad a abonar y evita discrepancias en la extinción de condominio, tanto en vivienda habitual como en locales, terrenos u otros inmuebles.
Venta del inmueble y reparto entre las partes
Si se acuerda la venta del bien para repartir el importe obtenido, la tasación sirve como referencia realista del precio de mercado, facilita la negociación y ayuda a evitar ventas por debajo de valor o conflictos posteriores entre los excónyuges.
Inmuebles con hipoteca pendiente
En los divorcios donde existe una hipoteca activa, la tasación resulta clave para negociar con la entidad financiera una subrogación, novación o cancelación, y para determinar el impacto económico real del inmueble en el reparto patrimonial.
Procedimientos judiciales por desacuerdo
Cuando no hay acuerdo entre las partes y el divorcio se tramita por vía judicial, la tasación para divorcio actúa como prueba técnica para justificar el valor del inmueble ante el juez, especialmente en procedimientos contenciosos o de liquidación de gananciales.
Otros inmuebles incluidos en el divorcio
Además de la vivienda habitual, la tasación para divorcio puede aplicarse a locales comerciales, oficinas, naves industriales, terrenos o fincas, siempre que formen parte del patrimonio común y deban ser valorados para su adjudicación, venta o compensación económica.
¿Quién paga la tasación en un divorcio?
En un proceso de divorcio, el coste de la tasación no está fijado por ley de forma automática, sino que depende del tipo de procedimiento y del acuerdo entre las partes.
En los divorcios de mutuo acuerdo, lo más habitual es que ambos cónyuges asuman el coste por partes iguales, especialmente cuando la tasación se utiliza para la extinción de condominio o la liquidación de la sociedad de gananciales.
En los divorcios contenciosos, el pago de la tasación puede recaer inicialmente en la parte que la solicita, aunque el juez puede decidir posteriormente cómo se reparte el gasto, en función del uso del informe y del resultado del procedimiento.
Cuando la tasación se incorpora como prueba en un proceso judicial, su coste puede considerarse un gasto necesario para la correcta valoración del patrimonio común.
También existen situaciones en las que la tasación es necesaria para negociar con entidades financieras, por ejemplo cuando hay una hipoteca pendiente y uno de los cónyuges se adjudica el inmueble.
En estos casos, el coste de la tasación suele integrarse dentro del proceso de reparto patrimonial, ya que el informe beneficia a ambas partes al fijar un valor objetivo y defendible del inmueble.
¿Sirve una tasación privada en un divorcio contencioso?
En un divorcio contencioso, una tasación privada sí puede ser válida, siempre que cumpla determinados requisitos técnicos y formales. Aunque no sustituye automáticamente a una tasación judicial, puede aportarse como prueba documental para justificar el valor del inmueble cuando existe desacuerdo entre las partes.
Para que una tasación privada tenga peso en un procedimiento contencioso, debe estar correctamente motivada, basarse en criterios objetivos de mercado y estar elaborada por un técnico competente, con identificación del inmueble, metodología empleada y justificación del valor obtenido.
En estos casos, el informe sirve como referencia técnica para el juez y puede influir en la resolución del reparto patrimonial.
Cuando ambas partes aportan tasaciones con valores distintos, el juzgado puede valorar los informes presentados o, en su caso, acordar la designación de un perito judicial.
No obstante, disponer de una tasación privada bien fundamentada resulta especialmente útil para negociaciones previas, acuerdos extrajudiciales o para anticipar escenarios antes de acudir a la vía judicial.
Ejemplos prácticos de tasación para divorcio
En los procesos de separación y divorcio, la tasación para divorcio se aplica a situaciones muy diversas, dependiendo del tipo de inmueble, la ciudad y la finalidad del reparto patrimonial. A continuación, se muestran ejemplos prácticos habituales, con valores orientativos, que ayudan a entender cómo se utiliza la tasación en escenarios reales.
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Piso en Madrid (Chamberí)
Vivienda de 95 m², adquirida durante el matrimonio y con hipoteca pendiente. Finalidad: extinción de condominio y adjudicación a uno de los cónyuges. La tasación fijó un valor de mercado orientativo de 720.000 €, que sirvió como base para calcular la compensación económica y renegociar la deuda con la entidad bancaria. -
Vivienda unifamiliar en Valencia (Campanar)
Chalet adosado de 180 m² construidos con parcela. Finalidad: liquidación de gananciales en divorcio de mutuo acuerdo. El informe permitió valorar el inmueble en un rango aproximado de 450.000–470.000 €, facilitando un reparto equitativo sin necesidad de venta. -
Local comercial alquilado en Barcelona (Eixample)
Local de 140 m² con contrato de arrendamiento vigente. Finalidad: reparto patrimonial en divorcio contencioso. La tasación tuvo en cuenta la renta y el estado del inmueble, situando el valor orientativo en torno a 600.000 €, utilizado como referencia en la negociación entre las partes. -
Nave industrial en Sevilla (Polígono Calonge)
Nave de 520 m² vinculada a una actividad empresarial. Finalidad: divorcio con desacuerdo entre las partes. La tasación aportó un valor técnico defendible ante el juzgado, estimado en 530.000–550.000 €, evitando valoraciones subjetivas. -
Terreno urbano en Málaga (Teatinos)
Solar urbano de 400 m² adquirido en gananciales. Finalidad: venta del inmueble y reparto del importe. La tasación permitió fijar un precio de salida ajustado al mercado, en torno a 310.000 €, agilizando la operación y reduciendo conflictos.
Estos ejemplos muestran cómo una tasación para divorcio aporta objetividad, seguridad jurídica y una base técnica sólida para tomar decisiones en procesos de reparto patrimonial, tanto en acuerdos amistosos como en procedimientos judiciales.
Tasación para divorcio y extinción de condominio
La extinción de condominio es uno de los supuestos más habituales en los que se requiere una tasación para divorcio, y se produce cuando uno de los cónyuges se adjudica el inmueble en propiedad y debe compensar económicamente al otro por su parte.
Para que este reparto sea justo y jurídicamente seguro, es imprescindible contar con una valoración objetiva y actualizada del inmueble.
La tasación permite determinar el valor real de mercado, sobre el que se calcula la compensación económica correspondiente, evitando conflictos posteriores y posibles impugnaciones. Este proceso es aplicable no solo a la vivienda habitual, sino también a locales comerciales, oficinas, naves industriales, terrenos o fincas, siempre que formen parte del patrimonio común.
¿Por qué es clave la tasación en la extinción de condominio?
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Permite fijar una base objetiva para el reparto económico
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Evita valoraciones subjetivas o interesadas entre las partes
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Facilita la formalización ante notario o juzgado
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Resulta especialmente relevante cuando existe hipoteca pendiente
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Aporta seguridad jurídica en divorcios con o sin acuerdo previo
En los casos en que no existe consenso entre los cónyuges, la tasación para divorcio vinculada a la extinción de condominio puede utilizarse como documento técnico de referencia en procedimientos judiciales o negociaciones patrimoniales, ayudando a desbloquear situaciones de conflicto.
¿La tasación para divorcio es válida ante juzgados y bancos?
La validez de una tasación para divorcio depende de su finalidad y del tipo de informe solicitado. No todas las tasaciones tienen el mismo alcance, y por ello es fundamental elegir el formato adecuado según si el objetivo es un acuerdo privado, un procedimiento judicial o una operación financiera vinculada al divorcio.
Cuando la tasación se utiliza en un procedimiento judicial, como un divorcio contencioso o una liquidación de gananciales sin acuerdo, el informe debe estar técnicamente justificado, documentado y elaborado por un profesional cualificado, de forma que pueda ser admitido como prueba pericial ante el juez.
En estos casos, la tasación actúa como referencia objetiva para fundamentar resoluciones y repartos patrimoniales.
En el ámbito bancario, la tasación para divorcio puede ser necesaria cuando existe una hipoteca vigente y se pretende realizar una subrogación, novación o cancelación, o cuando uno de los cónyuges necesita financiación para compensar al otro.
En estos supuestos, la entidad financiera puede exigir una tasación oficial conforme a la normativa vigente.
Por su parte, en acuerdos amistosos o trámites ante notaría, la tasación permite fijar un valor razonable y defendible del inmueble, aportando seguridad jurídica y reduciendo el riesgo de conflictos posteriores entre las partes o con terceros.
Documentación necesaria para una tasación para divorcio
Para realizar una tasación para divorcio correctamente y evitar retrasos o incidencias, es fundamental aportar la documentación adecuada del inmueble. Disponer de estos documentos permite al tasador comprobar la situación legal, física y registral del bien, y emitir un informe técnicamente sólido y defendible.
Aunque los requisitos pueden variar según el tipo de inmueble y la finalidad concreta de la tasación, la documentación habitual incluye:
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Escritura de propiedad o título de adquisición del inmueble
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Nota simple registral actualizada, para verificar titularidad y cargas
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Referencia catastral y datos descriptivos del Catastro
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Recibos del IBI u otros tributos asociados al inmueble
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Información hipotecaria, en caso de existir préstamo pendiente
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Planos o memoria descriptiva, si se dispone de ellos
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Sentencia de divorcio o convenio regulador, cuando ya existe resolución judicial (no imprescindible, pero recomendable)

En divorcios con extinción de condominio, liquidación de gananciales o desacuerdo entre las partes, contar con una documentación completa ayuda a que la tasación refleje fielmente la realidad del inmueble y reduce el riesgo de impugnaciones.
Además, cuando la tasación se destina a juzgado, notaría o entidad financiera, la correcta aportación documental resulta clave para garantizar su validez y aceptación.
¿Cuánto cuesta una tasación para divorcio?
El precio de una tasación para divorcio no es fijo, ya que depende de varios factores relacionados con el tipo de inmueble, su ubicación, la complejidad del reparto patrimonial y la finalidad del informe. No cuesta lo mismo una tasación informativa para un acuerdo amistoso que una tasación con finalidad judicial o bancaria, donde se exige un mayor nivel de justificación técnica.
De forma orientativa, el coste suele variar en función de:
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Tipo de inmueble: vivienda, local comercial, nave industrial, terreno o finca
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Superficie y características del bien
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Ubicación y mercado inmobiliario de la zona
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Finalidad de la tasación (acuerdo privado, juzgado, notaría o banco)
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Nivel de complejidad del divorcio (extinción de condominio, hipoteca, desacuerdo)
Precios orientativos de una tasación para divorcio
Tasación en Madrid y Bilbao (valor de mercado)
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Piso hasta 150 m²: desde 180 €
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Piso de más de 150 m²: desde 210 €
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Chalet o vivienda unifamiliar: desde 205 €
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Locales comerciales: desde 205 €
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Oficinas: desde 205 €
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Naves industriales: desde 205 €
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Terrenos rústicos: desde 500 €
Tasación en el resto de España (valor de mercado e hipotecaria, mismo precio para ambas finalidades)
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Tasación Piso hasta 100 m²: desde 250 €
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Piso de más de 100 m²: desde 300 €
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Tasación Casa, Chalet o vivienda unifamiliar: desde 350 €
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Locales comerciales: desde 350 €
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Oficinas: desde 350 €
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Naves industriales: desde 500 €
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Terrenos rústicos: desde 650 €
Nota: precios actualizados a 2026
En divorcios con extinción de condominio, hipoteca pendiente o procedimiento judicial, es recomendable optar por una tasación bien fundamentada, ya que un informe incompleto puede generar problemas posteriores, impugnaciones o retrasos en el proceso.
Por ello, más allá del precio, es clave valorar la calidad del informe, la experiencia del tasador y la adecuación de la tasación a la finalidad concreta del divorcio.
¿Cuánto tarda una tasación para divorcio?
El plazo de una tasación para divorcio puede variar en función del tipo de inmueble, la documentación disponible y la finalidad del informe, pero en la mayoría de los casos se trata de un proceso ágil y previsible si se gestiona correctamente desde el inicio.
De forma orientativa, los tiempos habituales son los siguientes:
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Solicitud alta y recopilación de documentación: 1–2 días
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Visita al inmueble por el tasador: normalmente en un plazo de 24–72 horas
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Elaboración del informe de tasación: entre 3 y 5 días laborables
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Entrega del informe final: una vez revisado y validado técnicamente
En situaciones más complejas —como divorcios con extinción de condominio, inmuebles singulares, terrenos, naves industriales o procedimientos judiciales— el plazo puede ampliarse ligeramente, ya que el informe requiere un mayor nivel de análisis y justificación técnica.
Cuando la tasación para divorcio se necesita con urgencia, por ejemplo para una vista judicial, una negociación patrimonial o una operación bancaria, es posible acelerar los plazos siempre que la documentación esté completa y el inmueble sea accesible para la visita.
¿Qué tipo de tasación conviene en caso de desacuerdo entre las partes?
Cuando existe desacuerdo entre los cónyuges sobre el valor de un inmueble, la tasación para divorcio se convierte en una herramienta clave para aportar objetividad, rigor técnico y seguridad jurídica. En estos casos, no todas las tasaciones son adecuadas, y es importante elegir el tipo de informe más apropiado según el contexto del divorcio.
En divorcios contenciosos o con conflicto patrimonial, suele ser recomendable una tasación con enfoque pericial, elaborada por un profesional con experiencia en procedimientos judiciales. Este tipo de informe está especialmente diseñado para defender técnicamente el valor del inmueble y puede utilizarse como prueba en negociaciones o ante el juez.
Opciones habituales en situaciones de conflicto
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Tasación pericial independiente: aporta un valor técnico y neutral cuando no existe acuerdo entre las partes.
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Tasación encargada por ambas partes: reduce el riesgo de impugnaciones y facilita acuerdos extrajudiciales.
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Tasaciones separadas: en casos de alta conflictividad, cada parte puede aportar su propio informe, que será valorado por el juzgado.
En cualquier escenario de desacuerdo, una tasación para divorcio bien fundamentada ayuda a desbloquear negociaciones, reducir la duración del proceso y evitar decisiones basadas en estimaciones subjetivas o desactualizadas.
Preguntas frecuentes sobre tasación para divorcio
No exactamente. La tasación para divorcio es un informe técnico privado, mientras que la tasación judicial es la que realiza un perito designado por el juzgado. No obstante, una tasación privada bien elaborada puede servir como referencia previa, facilitar acuerdos o influir en la valoración judicial posterior.
El juez no suele rechazar una tasación privada por el mero hecho de serlo, pero valora su calidad técnica, justificación y coherencia. Si existen informes contradictorios, el juzgado puede dar más peso al informe mejor fundamentado o acordar la designación de un perito judicial independiente.
Sí. La tasación para divorcio es habitual cuando existe una hipoteca vigente, ya que permite conocer el valor actual del inmueble y compararlo con la deuda pendiente. Esta información es clave para calcular compensaciones económicas, negociar con la entidad financiera o analizar una posible subrogación hipotecaria.
Si uno de los titulares impide el acceso al inmueble, la tasación puede verse limitada o requerir métodos indirectos, lo que reduce su precisión. En procedimientos contenciosos, esta situación puede comunicarse al juzgado, que puede ordenar la práctica de la prueba pericial o valorar negativamente la falta de colaboración de la parte que impide la visita.
No es obligatoria en todos los divorcios, pero sí es altamente recomendable cuando existen inmuebles en común y es necesario fijar un valor objetivo para el reparto patrimonial. La tasación resulta especialmente útil en casos de extinción de condominio, liquidación de gananciales o desacuerdo entre las partes, ya que aporta un criterio técnico y neutral.
No es recomendable. Para un divorcio, la tasación debe reflejar el valor actual del mercado, ya que los precios pueden variar con el tiempo y una tasación desactualizada puede generar conflictos o ser impugnada.
En situaciones de desacuerdo, puede recurrirse a una tasación pericial independiente o aportar informes separados. El juez valorará la solidez técnica de cada informe.
El plazo habitual suele estar entre 5 y 8 días laborables, dependiendo del tipo de inmueble, la documentación disponible y la finalidad del informe. En casos urgentes, los plazos pueden reducirse.
Lo habitual es que el coste de la tasación se reparta entre ambas partes, aunque también puede asumirlo una sola persona si así se acuerda o si necesita el informe para un uso concreto.
Se puede realizar una tasación para divorcio sobre cualquier tipo de inmueble: viviendas, locales comerciales, oficinas, naves industriales, terrenos o fincas, siempre que formen parte del patrimonio común.
En casos de hipoteca pendiente, subrogación o financiación, el banco puede exigir una tasación oficial adaptada a la normativa vigente. No todas las tasaciones privadas son válidas para fines bancarios.
Sí, siempre que el informe esté técnicamente justificado y elaborado por un profesional cualificado. En divorcios contenciosos, la tasación puede utilizarse como prueba técnica dentro del procedimiento judicial.
Sirve para determinar el valor real de mercado de un inmueble y poder adjudicarlo, venderlo o compensar económicamente a una de las partes de forma justa y objetiva durante el divorcio.
No siempre es obligatoria, pero sí muy recomendable cuando existen inmuebles en común y debe realizarse un reparto patrimonial. Es especialmente necesaria en casos de extinción de condominio, desacuerdo entre las partes o procedimientos judiciales.
Solicitar tasación para divorcio en toda España
Solicitar una tasación para divorcio es un paso decisivo para garantizar un reparto patrimonial justo, evitar conflictos y avanzar con seguridad en un proceso que, en muchos casos, tiene importantes implicaciones económicas y legales. Contar con un informe técnico riguroso, adaptado a la finalidad concreta del divorcio, marca la diferencia tanto en acuerdos amistosos como en procedimientos contenciosos.
Nuestro servicio de tasación para divorcio está orientado a todo tipo de inmuebles, incluyendo viviendas, locales comerciales, oficinas, naves industriales, terrenos y fincas, y se presta en cualquier punto de España. Cada tasación se realiza de forma individualizada, teniendo en cuenta la situación real del inmueble, su contexto de mercado y el uso específico que se dará al informe (notaría, juzgado, banco o negociación entre las partes).

Solicitar la tasación con antelación y con el enfoque adecuado permite agilizar el proceso de divorcio, reducir incertidumbre y disponer de una base objetiva para la toma de decisiones. Un informe bien elaborado no solo aporta valor técnico, sino también tranquilidad y seguridad jurídica en un momento especialmente sensible.
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Nota: Contenido actualizado conforme a criterios y normativa vigente en 2026

Sobre el Autor
Jorge Pascual es un profesional con más de 15 años de experiencia en la comercialización y gestión de tasaciones inmobiliarias en España.
A lo largo de su trayectoria ha trabajado de forma directa en la coordinación, análisis y optimización de procesos de valoración de todo tipo de inmuebles, con un enfoque práctico y orientado a resultados.

Tasadora inmobiliario colegiada, Directora Técnica de tasacionpro.com (Grupo Itasacion), con más de 18 años de experiencia en valoraciones inmobiliarias con finalidad fiscal y administrativa, especializado en tasaciones periciales contradictorias y procedimientos tributarios.

