No es obligatoria en todos los divorcios, pero sí es altamente recomendable cuando existen inmuebles en común y es necesario fijar un valor objetivo para el reparto patrimonial. La tasación resulta especialmente útil en casos de extinción de condominio, liquidación de gananciales o desacuerdo entre las partes, ya que aporta un criterio técnico y neutral.
Artículo actualizado a Enero 2026

